Próxima exposición Memoria, sin recuerdo.
Eduardo Arroyo 19.11.2026
“Los cuentos en prosa no sólo se dirigen a los niños; Blancanieves con náuseas propias del embarazo, del que ha sido autor uno de los siete enanitos o todos; Cenicienta, Barba Azul, Caperucita roja, Caperucita en Alcalá Meco y Melancolía de Caperucita. […]
Los cuentos para niños hacen soñar pero soliviantan, producen pavor. Cenicienta con su zapato de petigrís que hace daño y el perverso repique del reloj que marca las doce! Las órdenes sin ton ni son sólo sirven para enmascarar los pecados de los padres. A Barba Azul, talibán cruel y oscuro, lo pinté con exageraciones entre las piernas pensando en los toreros que se llenan de trapos el lado izquierdo del muslo con la sola idea de impresionar a la afición. Pinto al ogro fastidiando a la pobre doncella de pechos en forma de obuses. Pinto a Blancanieves siempre cansada, siempre al borde de un ataque de nervios, y a Caperucita reiteradamente melancólica y triste, condenada a prisión preventiva en una celda de cárcel de Alcalá Meco, presunta condenada a varios años por transportar droga en la cesta de la merienda. “ (Eduardo Arroyo, Minuta de un Testamento, Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2009, pág 100)
